Valle de San Joaquín, CA — Mientras afiliados de la Galería y Centro de Herencia Mexicana (Mexican Heritage Center and Gallery), en Stockton, CA, recordaban a sus seres queridos formando ofrendas en memoria a los mismos; comunidades enteras en México y otros países de Latinoamérica observaron la memoria de sus seres queridos en celebración del día de muertos.
Por Gemma Herrera
Los días festivos están cerca, empezando por Halloween. Casi todos los que se va a vestir ya tienen un disfraz o algo en mente. Los niños son los más entusiasmados. Pensando en la cantidad de dulces que se acumulan al final de la noche. Para los padres puede ser un desafío comprar disfraces para los niños cada año. Hay una forma divertida y barata de conseguir a sus niños un disfraz. Hacerlos! Crear el vestuario con sus hijos puede ser una actividad apasionante que le ahorrará dinero. En primer lugar decidir que será el disfraz, en segundo lugar reunir los elementos potenciales de alrededor de la casa que se pueden implementar en el vestuario, ropa, zapatos, maquillaje, pintura, cartón, etc.
Stockton, CA – Despues de un mes de preparación de galería, 25 galones de pintura y un puñado de voluntarios, el Mexican Heritage Center and Gallery (Centro del Patrimonio Mexicano y Galería [MHC]) abrirá sus puertas al público por primera vez en su nueva ubicación en 111 de la calle Sutter en el centro de Stockton e Día de los Muertos. Recepción inaugural el viernes 28 de octubre 2011 de 5:30-8:00 PM. La tradicional bendición de los altares en el centro se llevará a cabo el 2 de noviembre de 2011.
La Familia Saucedo Velazquez disfrutan un paseo a el Golden Gate en San Fransisco (Derecha a Izquierda) MARIA VELAZQUEZ, DAVID SAUCEDO, DANIEL SAUCEDO y DAVID SAUCEDO
David Saucedo nació en Michoacán México hace 40 años. A los 2 años de edad su familia decidió mudarse a EEUU donde él aprendió inglés y logro mantener Español su idioma nativo.
“Mi habilidad de ser bilingüe fue una de mis dos fuertes herramientas en mi vida,” compartió Saucedo mientras narro como el tubo la oportunidad de ser un guía turista y fue empleado por hoteles en México. En su juventud el conoció a Maria Velazquez con quien se casó y juntos tuvieron dos hijos David y Daniel.
Stockton, CA — durante la tarde del viernes, 16 de Septiembre, el Centro de Impacto Juvenil Gary y Janice Podesto (reconocido como Podesto Teen IMPACT Center) re inaguro con una apertura bajo el nuevo liderazgo de — Family Resouce and Referral Agency (Agency de Recursos y Recomendaciones para la Familia). Continue reading
(bw)Stockton, CA — Comerciantes Unidos, un grupo social de empresarios locales, celebrara el primer aniversario de la develación del monumento de José Maria Morelos y Pavon.
Durante el verano del 2010, el Gobierno de México dono un busto de José Mario Morelos y Pavón, el “Sirviente de la Nación,” como parte de su celebración del aniversario de los 200 años de Independencia de México.
Por Mayra Barrios
(bw) SAN JOAQUIN, CA – “Los inmigrantes son gente increíble, ya que están dispuestos a dejar todo lo que conocen por lo desconocido”, dijo la autora ganadora del Premio Pulitzer Sonia Nazario durante una presenacion a estudiantes, padres y otras personas de la comunidad que se dieron cita en el Centro de Educación Wentworth el jueves, 15 de septiembre.
Nazario fue invitada por el Colegio de Profesores de San Joaquín para compartir su exitoso libro; La Travesía de Enrique.
Por Mayra Barrios
STOCKTON, CA – Stockton se une a las ceremonias en todo el país en memoria del 10º aniversario de los atentados del 11 de septiembre.
www.bwlatino.com SAN JOAQUIN COUNTY, CA-Cristina González pasó su infancia aprendiendo acerca de la producción de maíz criollo junto a su padre en Michoacán, México.
Hoy, Gonzales es parte de Los Hijos del Maíz Migrantes, un comité que en los últimos cuatro años ha organizado el Festival del Maíz en Stockton — el cual se llevó a cabo este año en el Parque Taft el domingo 28 de agosto. Continue reading
Por Roberto Radrigan
STOCKTON, CA -El universo hispanohablante recuerda este mes a uno de sus más queridos cómicos y cineastas de todos los tiempos. Mario Moreno —conocido por todos como Cantinflas— habría cumplido 100 años este agosto si estuviera todavía entre nosotros.
Yo conocí a Cantinflas. Aquí, en Stockton. El año era 1981 y en esa fría noche de diciembre el Aeropuerto Metropolitano de Stockton estaba cálido e hirviendo de vida como nunca antes —y probablemente nunca después. Miles de residentes del área —la mayoría mexicanos o México-americanos— se habían acercado para ver de cerca el arribo de una leyenda a la que sólo conocían proyectada en una pantalla.
Luego de una breve ceremonia que incluyó el recibir la Llaves de la Ciudad de manos del alcalde, Cantinflas dio comienzo a su estadía por tres días en la ciudad-en-los-tules.
Cantinflas no había venido a Stockton a trabajar en las cosechas, sino a compartir el escenario con el baladista mexicano José María Napoleón en una función recauda-fondos a beneficio de los programas locales de Caridades Católicas. Cantinflas fue el único —de una larga lista de estrellas a las que se consultó—que vino sin cobrar.
El evento del sábado en el Auditorio Cívico de Stockton fue más que un lleno total; la gente rodeaba el edificio por solo escuchar o divisar a Cantinflas… el show de $10.000 de Napoleón fue nada más que una cara introducción al personaje que todos querían ver y oír. Fue entonces que todo se vino abajo: las cintas que Moreno trajo con la voz para sus canciones no se podían reproducir con el equipo del Auditorio… había empezado la música y no salía la voz, pero Cantinflas llegó al rescate: con humor y carácter improvisó el show —que incluyó una muestra de su característico discurso incongruente— y el público aplaudió a rabiar. Fue una larga noche, Moreno jamás se va sin complacer a sus admiradores.
Cantinflas era un hombre pío y no se podía perder su misa dominical, así que el párroco de Santa María tuvo que echar mano a todas las sillas que pudo conseguir en la Diócesis para que acomodar a los asistentes, que rebalsaban la iglesia, cruzaban la calle Washington y continuaban hasta debajo de la Autopista Interurbana.
En las muchas recepciones a las que asistió Moreno durante esos locos dos días, firmó cuanto autógrafo le pidieron y posó para foto con cuanta persona logró romper la débil barrera de voluntarios. Al contrario de la usanza de su conocido y reconocido personaje, la mayor parte del tiempo Moreno vistió un caro traje azul… pero la camisa se le salía del pantalón en el trasero.
Cuando finalmente abordó el avión que lo alejaría para siempre del condado, Cantinflas había dibujado una sonrisa en la cara de miles de hispanos locales quienes —aunque fuera por un par de días—sintieron como si fueran parte de una película. Entre nosotros, quienes pasamos la mayor parte de su visita viéndole de cerca, dejó una sensación de aquellas difíciles de explicar, una “buena vibra” que nos duró días después que se hubiera ido.
Puede que Mario Moreno “Cantinflas” haya sido el genio que muchos reclaman fue o que haya sido nada más que un buen actor en una rutina que garantizaba la risa, sólo el tiempo determinará. Lo cierto es que nadie que yo conozca en Stockton y que haya experimentado esa especial visita en 1981 ha olvidado los mínimos detalles.